Despierto y te veo a mi lado. Tapado por la sábana puedo sentir tu desnudez y la mía. Te beso y con mucho cuidado me levanto de la cama, me visto y dejo en mi lado de la almohada una nota. Y sin mirar atrás me voy.
“Buenos días cariño. Me hubiese gustado estar ahí cuando te despertaras, pero tenía miedo a tu reacción. Si aun sientes algo y estas dispuesto a luchar, te espero esta noche en nuestro banco. Si no apareces, lo tomaré como que no queda nada y desapareceré para siempre”
No hay comentarios:
Publicar un comentario