lunes, 20 de diciembre de 2010

Solo una noche

Solo una noche, eso es todo lo que te pido. Una noche, solo una. Tú y yo. Hablando de todo y de nada. Prohibido hablar del pasado. Prohibido hablar del futuro. Hablemos solo del presente, o mejor, no hablemos. Abrázame. Fuerte, muy fuerte. Solo abrázame. Quiero sentir tu cuerpo junto al mío, muy cerca. Que el silencio de la habitación nos arrope y solo se oiga el latir veloz de nuestros corazones. Dejemos que nuestros cuerpos hablen por nosotros. Dejemos a nuestras manos la libertad de recorrernos, de conocernos, de amarnos. Hagamos el amor como la primera vez. Como la última. Sin vergüenza, sin rencor. Tan solo con amor, con mucho amor. Durmamos abrazados. Fuerte, muy fuerte. Y al despertar, permíteme ver tu sonrisa, tu preciosa sonrisa. Después me marcharé. Me iré de tu vida. Nunca me volverás a ver. Como si nunca nos hubiésemos conocido. Como si nunca nos hubiésemos enamorado. Como si nunca nos hubiéramos amado. Y esta vez, me iré para siempre, pero siempre te llevaré conmigo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Y tu qué eliges?


Sueños… ¿Qué son los sueños? ¿Acaso es algo más aparte de falsas esperanzas que creamos dentro de nosotros mismos? Sueños… los sueños se esfuman, se van, un día te levantas y descubres que todo aquellos sueños, todas aquellas ilusiones que tenías se han esfumado y que ya no hay forma de recuperarlos. Se van, nos dejan, nos abandonan cuando más los necesitamos, cuando más ganas tenemos de cumplirlos, cuando los necesitamos para levantarnos por la mañana. Son nuestro motivo por el que vivir y cuando más los necesitamos, se van, se escapan y nos dejan tirados, sin un motivo por el que levantarnos por la mañana, por el que vivir. Y no nos queda más que seguir viviendo. Viviendo sin sentido, sin ganas, sin ilusión.
 
Hasta que un día algo cambia y sin darnos cuenta volvemos a soñar, volvemos a ilusionarnos, a tener esperanza, volvemos a creer que es posible, volvemos a luchar, a esforzarnos… ¿Para qué? Para que antes o después esos sueños vuelvan a esfumarse, vuelvan a irse de nuestro lado… ¿Y entonces qué? ¿Dejamos de soñar? NO

No se puede dejar de soñar, los sueños como el amor, son de las cosas más bonitas que tenemos, pero a la vez de las más dolorosas cuando se esfuman. Pero no podemos dejar de soñar, igual que no podemos dejar de amar, por que entonces nuestras vidas serían mucho más tristes.

Hay personas que después de un desengaño amoroso juran no volverse a enamorar, yo también lo he hecho. Pero no puedes huir del amor. Antes o después aparece alguien y te das cuenta que da igual lo que juraras, cuando aparece y te enamoras estás perdida. Tienes dos opciones: arriesgarte a ser feliz o cerrar la puerta y quedarte infeliz. ¿Te quieres quedar con la duda de haber encontrado a la persona que te puede hacer feliz, con la que pasar el resto de tu vida? Yo no, yo quiero luchar, quiero intentarlo y si fracasa, me quedaré con que lo he intentado, pero si funciona, puedo ser feliz el resto de mi vida. ¿Y tú? ¿Tú qué eliges?

viernes, 3 de diciembre de 2010

Paseando bajo la lluvia...


Ando por la calle mientras el diluvio de lluvia que ha empezado  hace apenas unos segundos me moja y el frio invernal se introduce por mi cuerpo hasta quedar impregnado en mis huesos. No llevo paraguas, no me gusta. Prefiero sentir como la lluvia va mojando mi pelo, mi cara y se mezcla con mis lágrimas. Pienso en ti. En los buenos momentos que vivimos y también en los malos. Hago un repaso por toda nuestra relación no lloro de pena, más bien de nostalgia. Echo de menos lo que un día creamos y poco a poco fuimos destruyendo. Ya no te culpo, ya no. Me he dado cuenta de que no sirve de nada. Me pregunto cómo te irá la vida, tu nueva vida. Y lloro de impotencia, impotencia por querer saber de ti, tan solo como estás, si eres feliz y no poder preguntarte… pero es mejor así…

Pienso que debería irme a mi casa, pero no, aun no estoy preparada. Necesito un poco más de tiempo conmigo misma. Sigo andando por las calles de Madrid, esta ciudad a la que tanto cariño le tengo, pero de la que quiero huir, graciosa contradicción. Y sin darme cuenta mis pies me llevan a aquellas calles por las que un día tu y yo paseamos de la mano. Estas calles que fueron testigos de nuestro amor ya enterrado en las llanuras del tiempo…

Y sigo andando y pensando. Retrocedo en el tiempo y pienso en mi vida antes de conocerte. Y me doy cuenta de todo lo que ha cambiado, todo lo que me has cambiado. Tú me has dado los momentos más bonitos de mi vida y sonrío y mis lágrimas mezcladas con la lluvia se unen a mi enorme sonrisa. No puedo evitarlo. Me quedo con los buenos momentos que un día vivimos y ahora sí, estoy preparada para volver a casa y estoy preparada para enfrentarme a mi nueva vida, mi nueva vida sin ti.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Dormir...

¿Alguna vez te has ido a la cama con el sentimiento de querer dormir durante meses? Y despertarte dentro de uno, dos, tres o los meses que sean necesarios para despertarte como nueva. Con el corazón completamente curado, con una enorme sonrisa en tu cara y con las fuerzas necesarias para empezar una nueva vida. Una vida sin problemas, una vida nueva rodeada únicamente de las personas que te quieren y lejos de aquellas que te hacen daño.
Pero sé que eso no es posible. Así que me voy a la cama poniéndome el despertador para la mañana siguiente como siempre. Esa noche intento dormir mucho y por la mañana me digo a mi misma que la vida no es fácil, pero que merece la pena vivirla y siempre hay un momento que me lo recuerda. Y tal vez no tenga el corazón curado ni una sonrisa en la cara, ni siquiera tengo fuerzas para enfrentarme a todo, pero siempre hay algo, un detalle, que me recuerda por qué la vida merece la pena.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un día más.


Un día más ha amanecido soleado a pesar de estar acabando el mes de noviembre. Miro por la ventana y apenas pasa gente por la calle. Es domingo. A pesar del sol hace frío y la gente se resguarda en su casa. Yo estoy sola en la mía. Me pongo a pensar en mis cosas, en todo y en nada y como siempre, pero cada vez menos a menudo, tu recuerdo se cuela entre mis pensamientos. ¿Cómo estás? ¿Cómo te va? ¿Eres feliz? Preguntas como siempre sin respuesta. Me paro y pienso en estos últimos meses, estos meses sin ti y me doy cuenta de que, aunque sigo pensando en ti cada día, aunque sigo extrañándote cada día, ya no es lo mismo. Tal vez sigues siendo mi primer pensamiento cuando me despierto y el último cuando me duermo. Tal vez aún no te he olvidado, pero es que sé que nunca te voy a olvidar, fuiste mi primer amor, has sido la persona que más he querido en mi vida y nunca te voy a olvidar. Pero me doy cuenta de que estoy aprendiendo, poco a poco, a vivir con tu recuerdo. Estoy aprendiendo a que no me duela tu recuerdo, a que no me duela tu ausencia y a aceptar que, aunque quisimos empeñarnos, simplemente, no era nuestro momento.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Los sueños

 
Hay personas que piensa que los sueños no dicen nada y otras que lo dicen todo. Yo no creo que en los sueños esté escrito el futuro ni tampoco el pasado. Pero estoy segura de que los sueños expresan nuestras inquietudes más profundas. Nuestros mayores miedos y nuestros mayores deseos.  Mi mayor miedo es que me olvides y mi mayor deseo que vuelvas, pero esta vez para quedarte, para siempre.

Siempre tu y yo...





Te quiero. ¿Qué digo? Te deseo, te necesito, te amo… estas mismas palabras, repetidas en tantas ocasiones, de tantas maneras… Tal vez solo con miradas. Tal vez solo con caricias. Tal vez en susurros o gritando a pleno pulmón. Pero siempre con algo en común. Siempre dirigidas a ti. O siempre dirigidas a mí. Pero siempre entre tú y yo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Sueño

Sueño. Solo sueño. Y tú apareces en mis sueños. Tú eres mi sueño. Sueño que te busco, o sueño que me buscas. ¿Qué más da? Sueño que aún estás conmigo. Que aún me quieres. Que aun me extrañas…

Sueño. Solo sueño. Sueño contigo. Sueño sin ti. Sueño un pasado y un futuro. Sueño nuestros sueños. Los que un día soñamos. Sueño que seguimos soñamos. Sueño felicidad, sueño amor, pero, sobre todo, sueño vida. Tu vida, mi vida, nuestra vida.

Sueño. Solo sueño. Y aunque no quiera, duele soñar. Porque después del sueño vuelvo a la realidad. Esta triste realidad. Y me alejo. Y vuelvo a soñar. Para acabar de nuevo dándome cuenta de que todo es un sueño. Solo sueño.

martes, 9 de noviembre de 2010

Te busco...

Llamo a tu puerta. Me preguntas qué hago ahí. “He venido a verte, tenemos que hablar”. “Ya hemos hablado todo lo que teníamos que hablar”. “Entonces vengo a besarte, a amarte” y sin esperar tu respuesta entro en tu habitación y te beso. Primero dulcemente, después apasionadamente. Y tú no te opones. Te unes al beso. Después pasamos a las manos. Recorremos nuestros cuerpos tocándonos, recorriendo cada centímetro….

Despierto y te veo a mi lado. Tapado por la sábana puedo sentir tu desnudez y la mía. Te beso y con mucho cuidado me levanto de la cama, me visto y dejo en mi lado de la almohada una nota. Y sin mirar atrás me voy.

“Buenos días cariño. Me hubiese gustado estar ahí cuando te despertaras, pero tenía miedo a tu reacción. Si aun sientes algo y estas dispuesto a luchar, te espero esta noche en nuestro banco. Si no apareces, lo tomaré como que no queda nada y desapareceré para siempre”

lunes, 1 de noviembre de 2010

Frases de las que me gustan a mi

- Nunca digas adios, suena demasiado lejano, di simplemente hasta pronto.
- Amar es arriesgarse a que no le quieran. Esperar es arriesgarse a sentir dolor. Intentar es arriesgarse a fracasar. Pero hay que arriesgarse. Porque lo más peligroso en esta vida es no arriesgar nada
- Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio no lo digas
- No se puede odiar aquello que has amado tanto
- No hay peor nostalgia que la añoranza de lo que nunca pasó
- Cada fracaso enseña al hombre lo que debe aprender DICKENS
- Dale vida a los sueño que alimentan el alma, no los confundas nunca con realidades vanas, aunque tu mente siente la necesidad humana, de conseguir metas y de escalar montañas, nunca rompas tus sueños, porque matas el alma. MARIO BENEDETTI
- Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día cada uno pueda encontrar al suya (Principito)
- Amar profundamente a alguien nos da fuerza. Sentirse amado profundamente por alguien nos da valor
- En los sueños y en el amor no cabe lo imposible
- El tiempo es demasiado corto para aquellos que esperan, demasiado rápido para aquellos que temen, demasiado largo para aquellos que sufren, demasiado corto para aquellos que celebran pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno
- El amor empieza con una mirada, se dice con una palabra, se siente con un beso y se pierde con una lágrima
- El corazón es el único órgano que aun destrozado sigue latiendo…
- Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso… ¡Yo no se que te diera por un beso! Pablo Neruda
- Si amas a alguien déjale ir, si no vuelve, es que nunca fue tuyo, pero si vuelve, será tuyo para siempre.

Queda Prohibido. Pablo Neruda

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.

Pablo Neruda

Muere lentamente. Pablo Neruda

Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en si mismo

Muere lentamente
quien destruye su amor propio
quien no se deja ayudar,

Muere lentamente quien se trasforma esclavo del habito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
quien no cambia de color de vestimenta,
o bien no conversa con quien no conoce

Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente estas que regresan el brillo a los ojos y
restauran los corazones destrozados

Muere lentamente,
quien no gira el volante cuando esta infeliz,
con su trabajo ,con su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto,
por ir de tras de un sueño
quien no se permite ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos.....

¡VIVE HOY!
¡ARRIESGA HOY!
¡HAZLO HOY!
¡NO TE DEJES MORIR LENTAMENTE!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!

Pablo Neruda

Orgullosa de ser maestra

Todos hemos escuchado alguna vez la frase: “bah, maestra”. Todos hemos escuchado risas de “amigos”, pos querer estudiar magisterio, o hemos visto la típica sonrisa que dice “¿maestra? Menuda mierda” Pero, ¿sabéis? Sí, somos maestras y estamos muy orgullosas de serlo, porque ser maestra significa, educar, formar, enseñar, transmitir, guiar… pero además conlleva ser peluquera, modista, cocinera, ingeniera, arquitecta, abogada, jueza, psicóloga, medica, policía, escritora, fotógrafa, música, cantante, economista, inventora… y todo esto, con una enorme sonrisa en la cara.
Así que sí, soy maestra, y estoy muy orgullosa de serlo, porque nosotras seremos las que guiemos a las próximas generaciones en su aprendizaje, quienes les enseñaremos a leer y a escribir, los números, a respetarse, a esforzarse, a crecer como personas… y me siento muy orgullosa de poder realizar ese trabajo.

El tren de la vida

Un día, leí un libro que comparaba la vida con un viaje en tren. Una comparación extremadamente interesante cuando es bien interpretada.
Interesante, porque nuestra vida es como un viaje en tren, llena de embarques y desembarques, de pequeños accidentes en el camino, de sorpresas agradables, con algunas subidas y bajadas tristes.
Cuando nacemos y subimos al tren, encontramos dos personas queridas, que nos harán conocer el viaje hasta el fin: nuestros padres.
Lamentablemente, ellos en alguna estación se bajaran para no volver a subir más.
Quedaremos huérfanos de su cariño, protección y afecto. Pero a pesar de esto, nuestro viaje deberá continuar; conoceremos otras interesantes personas durante la larga travesía, entre ellos nuestros hermanos, amigos y amores.
Muchos de ellos solo realizaran un corto paseo, otros estarán siempre a nuestro lado, compartiendo alegrías y tristezas.
En el tren, también viajaran personas que andarán de vagón en vagón para ayudar a quien lo necesite.
Muchos se bajaran y dejaran recuerdos imborrables.
Otros, en cambio, viajaran ocupando asientos, sin que nadie perciba que están allí sentados.
Es curioso ver como algunos pasajeros a los que queremos deciden sentarse alejados de nosotros, en otros vagones.
Eso nos obliga a realizar el viaje separados de ellos.
Pero eso no nos impedirá, aunque tal vez con alguna dificultad, acercarnos a ellos.
Lo difícil es aceptar que, a pesar de estar cerca… no podremos sentarnos juntos, pues muchas veces otras son las personas que los acompañan.
Este viaje es así, lleno de atropellos, sueños, fantasías, esperas, llegadas y partidas.
Sabemos que este tren solo realiza un viaje, el de ida.
Tratemos, entonces, de viajar lo mejor posible, intentando tener una buena relación con todos los pasajeros, procurando lo mejor de cada uno de ellos, recordando siempre que, en algún momento del viaje, alguien puede perder sus fuerzas y deberemos entender eso.
A nosotros también nos ocurrirá lo mismo; seguramente alguien nos entenderá y ayudará.
El gran misterio de este viaje es que no sabemos en cual estación nos tocara descender.
Pienso: cuando tenga que bajarme del tren ¿ sentiré añoranzas?. Mi respuesta es SÍ; dejar a mis hijos viajando solos será muy triste.
Separarme de los amores de mi vida, será doloroso. Pero tengo la esperanza de que en algún momento nos volveremos a encontrar en la estación principal y tendré la emoción de verlos llegar con mucha mas experiencia de la que tenían al iniciar el viaje.
Seré feliz al pensar que en algo pude colaborar para que ellos hayan crecido como buenas personas.
Ahora, en este momento, el tren disminuye la velocidad para que suban y bajen personas.
Mi emoción aumenta a medida que el tren va parando… ¿ quien subirá?. ¿ Quién será? …
Me gustaría que TU pensases que el desembarcar del tren, no es solo una representación de la muerte o el termino de una historia que dos personas construyeron y que por motivos íntimos dejaron desmoronar.
Estoy feliz de ver como ciertas personas, como nosotros, tienen la capacidad de reconstruir para volver a empezar, eso es señal de lucha y garra, y saber vivir es poder obtener lo mejor de todos los pasajeros.
Agradezco que estemos realizando este viaje juntos y, a pesar de que a veces nuestros asientos no estén juntos, con seguridad el vagón en el que vamos y el maquinista son los mismos.

El amor

Duele amar a alguien y no ser correspondidos,
pero lo que es más doloroso es amar a alguien
y nunca encontrar el valor para decirle a esa
persona lo que sientes.
Tal vez Dios quiere que nosotros conozcamos a
unas cuantas personas equivocadas antes de
conocer a la persona correcta, para que al fin
cuando la conozcamos, sepamos ser
agradecidos por ese maravilloso regalo.
Una de las cosas más triste de la vida es
cuando conoces a alguien que significa todo
y solo para darte cuenta que al final no era
para ti y lo tienes que dejar ir.
Cuando la puerta de la felicidad se cierra, otra
puerta se abre, pero algunas veces miramos
tanto tiempo a aquella puerta que se cerro,
que no vemos la que se ha abierto frente a
nosotros.
Es cierto que no sabemos lo que tenemos hasta
que lo perdemos, pero también es cierto que no
sabemos lo que nos hemos estado perdiendo
hasta que lo encontramos.
Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro
de que te amaran de regreso, pero no esperes que
te amen de regreso; solo espera que el amor
crezca en el corazón de la otra persona, pero si
no crece sé feliz por que creció en el tuyo.
Hay cosas que te encantaría oír que nunca
escucharas de la persona que te gustaría que te
las dijera, pero no seas tan sorda(o) para no oírlas
de aquella que las dice desde su corazón.
Nunca digas adiós si todavía quieres tratar,
Nunca te des por vencida(o) si sientes que
puedes seguir luchando, Nunca le digas a
una persona que ya no la amas si no puedes
dejarla ir.
El amor llega a aquel que espera, aunque lo
hallan decepcionado, a aquel que aun cree,
aunque haya sido traicionado.
A aquel que todavía necesite amar, aunque antes
haya sido lastimado, y a aquel que tiene el coraje
y la fe para construir la confianza de nuevo.
El principio del amor es dejar que aquellos que
conocemos sean ellos mismos, y no tratarlos de
voltear con nuestra propia imagen, porque
entonces solo amaremos el reflejo de nosotros
mismos en ellos.
No vayas por el exterior, este te puede engañar,
No vayas por las riquezas, por que aun eso se pierde,
Ve por alguien que te haga sonreír, porque toma tan
solo una sonrisa para hacer que un día obscuro brille.
Espero que encuentres a aquella persona que te
haga sonreír.
Hay momentos en los que extrañas a una persona
tanto que quieres sacarlo de tus sueños y abrazarlos
con todas tus fuerzas.
Espero que sueñes con ese alguien especial,
Sueña lo que quieras soñar; Ve a donde quieras ir;
Sé lo que quieras ser; Por que tienes tan solo una
vida y una oportunidad para hacer todo lo que
quieras hacer.
Espero que tengas
Suficiente felicidad para hacerte dulce,
Suficientes pruebas para hacerte fuerte,
Suficiente dolor para mantenerte humana(o),
Suficiente esperanza para ser feliz
y suficiente dinero para comprar regalos.
Las personas más felices no siempre tienen lo
mejor de todo; solo sacan lo mejor de todo lo
que encuentran en su camino.
La felicidad espera por
aquellos que lloran,
aquellos que han sido lastimados,
aquellos que buscan,
aquellos que tratan.
Por que solo ellos pueden apreciar la importancia
de las personas que han tocado sus vidas.
El amor comienza con una sonrisa, crece con un
beso y muere con una lágrima.
La brillantez del futuro siempre será basado en
un pasado olvidado.
No puedes ir feliz por la vida hasta que dejes ir
tus fracasos pasados y los dolores de tu corazón.
Cuando naciste, tu llorabas y todos alrededor
sonreían, vive tu vida de forma que cuando
mueras tu sonrías y todos alrededor lloren.

Julio Llamazares



Fue el principio del fin, la iniciación del largo e interminable adiós en que a partir de entonces, se convirtió mi vida. Como la luz del sol, cuando se abre una ventana después de muchos años, rasga la oscuridad y desentierra bajo el polvo objetos y pasiones ya olvidados, la soledad entró en mi corazón e iluminó con fuerza cada rincón y cada cavidad de mi memoria.

Julio Llamazares

Mi debate


Aun puedo oír tu sonrisa, tu respiración, tu voz, cada noche en la soledad de las cuatro paredes de mi habitación, donde tantas veces las he oído… tu recuerdo siempre presente, a cada paso, en cada conversación, en cada segundo de mi vida, haga lo que haga, tu recuerdo siempre está presente… y duele, duele mucho, aun duele todo el dolor que me causaste… pero aún duele más tu ausencia, tus silencios, tu huida sin explicación alguna… y yo sigo aquí, debatiendo mi vida entre la razón y el corazón, entre el presente y el pasado, entre el recuerdo y el olvido… esperando ansiosa tu regreso y esperando a la vez que sea tu ausencia definitiva

E intento rehacer mi vida, ¿qué vida?, yo morí en el instante en que tú desapareciste de mi vida… ahora ya no tengo vida, ya no tengo nada… e intento seguir, debo ser fuerte, la vida no se acaba por un desamor… pero no es un desamor, sé que me quieres, sé que me extrañas tanto o más que yo… me lo has demostrado muchas veces…

¿Y ahora qué hago? ¿Me quedo esperándote o voy a buscarte? ¿Me quedo con tu recuerdo o te olvido para siempre?
Y yo lo que quiero es oír tu preciosa voz, abrazarte muy fuerte y no soltarte jamás, acariciarte la cara despacio, besarte y parar el tiempo, pararlo para siempre. Crear un mundo para ti, en el que solo existamos tú y yo.  Lejos, muy lejos de este mundo. Y prometo protegerte, cuidarte, amarte el resto de nuestra vida…

Pero tengo miedo, miedo a tu rechazo, miedo a tu miedo y miedo a mi propio miedo… me muero de miedo por tenerte, pero aun me da más miedo perderte…

Y esa es mi vida, un constante debate conmigo misma, una lucha interna entre buscarte y dejarte, entre esperarte y olvidarte, entre amarte y odiarte…

Adios


“Nunca digas adiós, di simplemente hasta luego, adiós suena demasiado lejano” Miles y miles de veces te repetí esta frase. No me gustaba oír un adiós de tus labios. Sin embargo hoy soy yo quien te lo dice. ¡¡¡ADIÓS!!! Hasta aquí hemos llegado. Hoy decido seguir con mi vida.

Te seguiré echando de menos, como cada día. Como cada día, tu recuerdo permanecerá en mi mente y sobre todo en mi corazón. No te olvidaré, no sé si algún día lo haré. Pero me da igual. Estoy aprendiendo a vivir contigo pero sin ti. Con tu recuerdo siempre presente y tú presencia solo como un recuerdo.

Un mes

Un mes, hoy hace un mes que te marchaste de mi vida. Ni una sola explicación. “Esto no puede ser” dijiste. “¿Por qué?” pregunté yo. Pero no obtuve más que silencio. Y desde ese momento no he dejado de peguntarme lo mismo… ¿Por qué? Ese porqué sin respuesta y otras mil pregunta más. Todas ellas con el silencio como única respuesta. Silencio. No me digas que no me quieres, no te creo. No me digas que no me extrañas, no te creo. No me digas que no piensas en mí, porque tampoco te creo.

La vida es dura, ya lo sé. Para mí tampoco es fácil. ¿Pero sabes un secreto? Todos los problemas se esfuman con el sonido de tu voz. Esa voz que tanto extraño y que siempre me ha encantado. Esa voz que tanto echo de menos. Esa voz…

Y yo te sigo escribiendo. No puedo dejar de hacerlo. Te escribo esperando que algún día lo leas. Te escribo sabiendo que nunca lo leerás. Pero yo te escribo.

Intento escribir nuestra historia. Mil veces lo he intentado. Mil maneras de empezar y ninguna de terminar. No puedo terminar una historia que no sé como acaba. Dímelo tú. ¿Esto acaba aquí? ¿O esta historia tiene un “continuará…”?

Más preguntas que añadir a la larga lista sin respuesta. Y a pesar de todo, yo nunca dejo de pensar en ti.

Felicidades

Hoy es tu cumpleaños. Felicidades. Me muero por llamarte para felicitarte, saber cómo te va, si estás bien y si eres feliz. Y de paso oír tu preciosa voz y volver a sentir ese remolino indefinible de sensaciones que me produces. Y oír tu risa nerviosa después de tanto tiempo. Y sentir tu sonrisa. Y sentir, que a pesar de todo me sigues queriendo.

Pero tengo miedo. Tengo miedo a que no me cojas el teléfono. A que no quieras oírme. A que no quieras saber de mí. O peor, que volvamos a hablar durante unos días y que acabes desapareciendo de nuevo, como siempre.

No, no te voy a llamar, ni siquiera te voy a escribir. Es mejor así. Esto se ha acabado. Tengo que olvidarte. Tengo que dejar de echarte de menos. Tengo que dejar de pensar en ti. Tengo que dejar de quererte…
Pero qué difícil es… tu recuerdo se empeña en seguir apareciendo cada instante en mi mente. Y me revuelve por dentro. Te extraño. Y a la vez me empeño en sacarte de mi vida. Y esta lucha interna continua cada día. Una lucha interna entre esperarte y olvidarte, entre quererte y odiarte.

Y así llevo dos meses. Viviendo sin vivir. Esperándote sin esperar. Buscándote sin buscar. Odiándote sin odiar. Y amándote sin querer.

Decido arriesgar

Hoy he tomado una decisión. Decido arriesgar. Dejarlo todo e ir a buscarte. Llamo a tu puerta y me abres sorprendido, pero enseguida una enorme sonrisa se dibuja en tu cara. Y mi cara se ilumina.

Nos damos un fuerte abrazo, como tantas veces nos hemos dado y en ese momento empiezo a susurrarte lo importante que eres para mí. Que te necesito en mi vida, cada día. Que lo dejo todo para vivir cada día a tu lado. Que contigo me voy al fin del mundo. Que te quiero.

Tú te separas de mí dulcemente, me miras a los ojos, como tantas veces hemos hecho antes. Y sin decir nada me besas. Sobran las palabras. Nos besamos y en ese beso expresamos todo lo que nos hemos echado de menos. Ese beso expresa todos los “perdones” y todos los “te quiero”. Y simplemente nos besamos.

Pero en ese momento un ruido me baja de nuevo a la realidad. Y aquí tú no estás. Y así otro día pasa sin más. Esperando tu llamada ausente entre las cuatro paredes de mi habitación, entre las cuatro paredes que ahora forman mi vida.

Construyendo castillos en el aire

Cierra los ojos. Siente como mis brazos te rodean. Sientes mis brazos, mis manos, mis caricias. Respiras y percibes mi olor. Tú y yo. Solos. Lejos de este mundo. Lejos de esta vida. Estamos lejos, muy lejos. En un mundo en el que solo existimos tu y yo. En el que no tenemos problemas. En el que somos libres. En el que juntos soñamos nuestra vida. Una vida juntas, compartiendo cada momento, cada sonrisa, cada sueño.

Ahora, muy despacio, abre los ojos. Mis brazos te siguen rodeando. No voy a soltarte nunca. Te lo prometo. Mis brazos siempre te van a rodear, siempre te van a proteger y juntos vamos a luchar. Luchar contra viento y marea. Luchar contra lo que venga. Contra lo que haga falta. Contra todo aquello que nos impida estar siempre juntos, contra todo aquel que se oponga a nuestro amor.

Y juntos lo vamos a lograr. Cumplir todos nuestros sueños, todo aquello que ya hemos soñado juntos, y todo aquello que juntos vamos a soñar. Creemos nuestro propio mundo. Simplemente sigamos CONTRUYENDO CASTILLOS EN EL AIRE.


Tus brazos: mi refugio. Mi lugar favorito de este mundo: tus brazos. Tus brazos me protegen, me cuidan, me miman, me abrazan, tus brazos me hacen fuerte y me hacen débil a la vez, me ponen nerviosa y me calman, me hacen reír y llorar, vivir y morir…

Tus ojos, tus preciosos ojos marrones… me miran y me derriten, me piden que te cuide, que te mime, que te ame… me dicen que cuidarás de mi, que me mimarás y me amarás…

Tus ojos, tus preciosos ojos marrones… me miran y se ocultan, no quieren ser vistos, no quieren cruzarse con mis ojos, pero quieren mirarme en silencio… tus ojos… me dicen tantas cosas a la vez… que me quede y que me vaya, que me aleje y que me acerque, que me quieres y que me odias, que no quieres vivir conmigo, pero tampoco sin mi… tanta contrariedad en una sola mirada, tanto miedo en esos ojos que me asusta y me entristece… me asusta al final perderte, por no saber cuidarte, me entristece al final perderte, por intentar retenerte…

Tú y yo

Tú y yo. Estamos lejos. Corremos hasta estar cerca. Primero nos abrazamos fuerte, muy fuerte. En ese abrazo reflejamos cuanto nos queremos. El cariño que nos tenemos. Todas las veces que nos hemos necesitado. Todos los abrazos que hemos deseado. El tiempo pasa rápido, pero no nos damos cuenta. Me susurras un “te quiero”. Mi cuerpo tiembla entre tus brazos. Esa es mi respuesta: yo también te quiero. Poco a poco nos vamos separando. Nos miramos a los ojos, como tantas veces hemos deseado. Mi mano acaricia tu cara. Tienes la piel suave. Me gusta. Me gustas.
Nuestros ojos hablan en silencio. Se dicen cuánto nos hemos echado de menos. Poco a poco nos vamos acercando. Nuestras frentes se unen. Nuestros ojos se cierran. Nuestras narices se acarician en silencio. Nuestros labios se llaman a gritos. No podemos evitarlo. Ni siquiera queremos evitarlo. Nuestros labios se unen. Se van reconociendo poco a poco. Pronto sienten que en realidad hace tiempo que se conocen. Sienten que se conocen de toda la vida.
Pero poco a poco tu imagen se deshace ante mí. Despierto. Todo había sido un sueño. Un precioso sueño. Me quedo en la cama tranquila y pienso en ti. ¿Cuándo mis sueños se harán realidad? Sueño y tú apareces en mis sueños, porque mi sueño, eres tú.