lunes, 2 de mayo de 2011
No puedo estar sin ti...
Y de repente suenan los primeros acordes de esa canción y los recuerdo se cuelan sin permiso en mi cabeza… y enseguida, la potente voz de la cantante retumba en mis oídos “No quiero estar sin ti, si tú no estás aquí me sobra el aire” y tal y como dice la canción mi respiración se corta y aparecemos tú y yo paseando abrazadas por Madrid… “No quiero estar así, si tú no estás la gente se hace nadie” Y como si de una película se tratase, te veo en aquella despedida… la ultima… sin poder imaginar que sería la definitiva…
Dudas...
7 meses… 32 semanas… demasiadas horas… interminables minutos… infinitos segundos… Y de repente suena esa canción… “Me abrazaría al diablo sin dudar, por ver tu cara al escucharme hablar, eres todo lo que más quiero, pero te pierdo en mis silencios” y mi cuerpo tiembla… tu imagen se cuela en mi mente, me vuelve a aparecer ese nudo en el estómago y la incertidumbre me envuelve una vez más… las dudas y preguntas llenan mi mente… ¿hago lo correcto? ¿Y si la llamo? ¿Y si la pierdo? Pero… ¿Acaso esta lucha me va a llevar a donde yo realmente quiero? ¿O tan solo es una nueva jugarreta del destino…?
El tiempo pasa lento y rápido a la vez, la ilusión va y viene, al igual que la tristeza y la alegría… el miedo domina mis horas, la incertidumbre me supera, las dudas acuden a mi mente, el dolor invade mi vida y así yo no sé vivir… El destino juega con mi vida… como si fuera una marioneta, hace y deshace a su antojo, jugando con mi mente, con mis ilusiones, con mis sueños… con mi vida.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)