jueves, 14 de abril de 2011

¿Cómo?

No, no puedo. Eras tú el que tenía la palabra apropiada en el instante exacto. Pero no, sin ti, no puedo. ¿Cómo luchar por un futuro tan incierto sin tus palabras de aliento? ¿Cómo volcarme en mis sueños sin tu mirada desbordante de amor a mi lado? ¿Cómo construir un camino sin tu mano enlazada con la mía?
Y lo peor de todo es que no puedo rendirme, no ahora… tan cerca y tan lejos del final… tan cerca y a la vez tan lejos de mis sueños… y con tu recuerdo rondando por mi cabeza…
Dime ¿Cómo lo haces? ¿Cómo lo consigues? No lo entiendo. Después de meses sin saber de ti, aún te cuelas en mi mente a cada instante, tu recuerdo aparece traidor entre mis pensamientos cuando menos lo espero…
Así que te toca a ti. Es tu turno. Te toca hacerme una señal, como un guiño que me indique que tu estás al final… al final de mi camino, de mi lucha, que me esperas impaciente por volverme a abrazar, que no me has olvidado, que mi recuerdo también se pasea por tu mente, que tu vida no es lo mismo sin mi… y te juro que empeñaré mi vida por ti, por volver a estar contigo.